A juicio de la ex magistrada Rosa Blanca Mármol de León, la Sala Constitucional es la que gobierna a Venezuela pues interpreta la Constitución como el “régimen quiere”.
“Nosotros no tenemos sino una sola salida como es la Constituyente originaria. Nosotros no podemos seguir esperando. Ha pasado demasiado tiempo. La solución ha estado siempre allí. Pero no la hemos enfrentado. La solución siempre fue la Constituyente Originaria”, añadió la ex magistrada en una rueda de prensa que convocó la Alianza Nacional Constituyente (ANC) como punto de arranque para la convocatoria a un proceso constituyente originario.
Comenzó sus palabras asegurando que se siente como el título del libro “Fuegos bajo el agua”; a propósito de las luchas que ha venido librando una alianza nacional para la convocatoria a una Constituyente originaria.
“Créanme que nos ha costado. El proyecto de la ANC; que es una idea del doctor Enrique Colmenares Finol, se trata de un proyecto de reconciliación de país a través de una Asamblea Constituyente Originaria. Ese es un proyecto, al cual me sumé, una vez que fui jubilada del Tribunal Supremo de Justicia”.
Indicó que se abocó a tratar de hacer algo como una necesidad impostergable para recuperar a Venezuela; viniendo ella precisamente de la administración de justicia y de la máxima instancia judicial; de modo que al entrar en contacto con el doctor Colmenares Finol, y conocer su proyecto quedó convencida, de que la solución para Venezuela es este momento.
Trajo a colación la pregunta que le hacen a los representantes de la ANC: “¿cuál es la finalidad de la Constituyente Originaria? Respondió: una Constituyente Originaria va mucho más allá de una Constitución. Que no se trata solamente de hacer una nueva Constitución. Que se trata de recuperar el ejercicio del poder originario que reside en el pueblo. Se trata de la soberanía popular, que no se ha perdido a pesar de un CNE y un TSJ, que tratan de arrogársela, según hizo ver.
“Venezuela hoy está siendo llevada a un comunismo que no está en la Constitución. Nos están imponiendo unas comunas que no están en la Constitución. Tenemos una tarjeta de racionamiento, llamada CLAP. Cola del hambre. La gente está tratando todo el tiempo de sobrevivir; buscando como lograr que su subsistencia de la nada. Venezuela está sometida hoy al hambre y a la enfermedad. Nos están imponiendo la filosofía de una isla fracasada: Cuba”.
Agregó que en Venezuela teníamos la intervención cubana, supuestamente, con la finalidad de “protegernos”, pidió comillas: una situación que atenta contra la soberanía nacional, y que todas estas la opinión pública comienza a preguntarse: ¿dónde están las fuerzas armadas? Que, ¿cuál es el juramento de las fuerzas armadas cuando ingresan a cumplir sus obligaciones?
Respondió que no era otro que el de cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes; que no era apoyar al régimen; que no se trataba de decir: “¡Chávez vive!” como asevera el ministro Padrino López cada vez que finaliza sus intervenciones públicas; que eso es lo que los venezolanos no queremos, y que el 80% de la sociedad está con la democracia; que nosotros venimos de la democracia, y hacia la democracia vamos.
“Por eso cuando se estableció el revocatorio como una solución a nuestra realidad no lo apoyé, personalmente, tampoco lo adversé. Porque nosotros no resolvemos nuestros problemas con un cambio de presidente. Acaban de declarar en la Asamblea Nacional la ausencia absoluta del presidente. Deberíamos estar en unas elecciones ya, encargado el vicepresidente o el presidente de la AN, si hubiésemos seguido el procedimiento constitucional, que está establecido”.
A juicio de Mármol nos encontramos, por consiguiente, con un presidente de facto; que ya no es el presidente constitucional; un hombre que pasa de largo, frente a la AN, y se va, según sus palabras, a su bunker, que constituye el TSJ, a presentar “una supuesta cuenta sobre su ejercicio como presidente”; lo cual, a su modo de ver, no tiene validez, porque todo el mundo sabe que el organismo, constitucionalmente establecido para recibir esa cuenta, es la AN, que es la representación del pueblo.
“Por otra parte, él ya no es el presidente de la República. Por eso cuando yo insistía en que se declarara la doble nacionalidad del presidente, y que se adelantaran las elecciones; porque no cumplía los requisitos para el beneficio del cargo, se me decía: pero, si esto es una dictadura, ¿cómo cree que va a producir algún efecto esa declaratoria, por parte de la AN? Yo le decía: nosotros no podemos renunciar al ejercicio de nuestros derechos. Vamos a declarar la doble nacionalidad, y una vez aprobada esa declaratoria, será un presidente de facto”.
Incluso, advirtió a la comunidad internacional los problemas que puede acarrear la firma de convenios con una persona que no es el presidente de Venezuela; de nuevo se refirió al escenario actual de la sociedad venezolana: hambre, desnutrición; sin independencia de poderes, y donde los jueces tienen miedo; porque eso es lo que hay en Venezuela.
Calificó a la Fiscalía General de la República como un instrumento que utiliza el régimen para imputar a toda la disidencia política. En ese instante alguien de los que estaban presente, luego de unos aplausos, gritó: “Abajo la dictadura”. Mármol enfatizó: “Es así, estamos en una dictadura. Hay que llamar las cosas por su nombre”. Además, habló del silencio que guarda la Fiscal frente a este orden de cosas, sólo que, a su juicio, por el sólo hecho de callar, no significa que más adelante tenga que responder ante la justicia.
Se permitió un chiste al abordar el tema del difunto contralor Luis Alberto Russián, y es que se supo que existía su figura, según Mármol, justo porque murió, y que, entre tanto, ahora había aparecido la Contraloría a calificar a Capriles; de modo que este es el instante en que sí aparece en pantalla la intervención de la Contraloría General de la República, y seguidamente, pasó a calificar al CNE como una oficina electoral del partido de gobierno; al TSJ de sumiso al régimen y a la Sala Constitucional como el verdugo de Venezuela.
“La Sala Constitucional es la que hoy por hoy gobierna a Venezuela, y pone en la Constitución, todo lo que el régimen quiere que diga. ¿Por qué les digo todo esto? Porque a todo evento nosotros no tenemos sino una sola salida como es la Constituyente originaria. Nosotros no podemos seguir esperando. Ha pasado demasiado tiempo. La solución ha estado siempre allí. Pero no la hemos enfrentado. La solución siempre fue la Constituyente Originaria”.
Dijo que aquí reside la soberanía del pueblo como lo contempla la Constitución; cuando permite que se haga una Constituyente Originaria, sin intervención de la autoridad constituida, y que es, a su modo de ver, la causa por la cual han fracasado las otras tentativas de derrocar este régimen; porque estaban bajo la autoridad constituida, y que, además, en sólo cuatro meses, que lleva recoger el 15% de las firmas de los ciudadanos que se encuentran en el Registro Electoral se puede convocar la Constituyente Originaria.
Según Mármol, una vez que se hayan recogido las firmas, hay que autenticarlas, tanto nacional, como internacionalmente; que esas firmas, luego, se consignan ante el Consejo Nacional Constituyente; se eligen los constituyentes, y que entre las primeras medidas de la Constituyente, una vez instalada, se decreta un gobierno de transición; advirtió que para eso había que imponerse.
Terminó exhortando a las fuerzas armadas a reflexionar para ver de qué lado se ponen: si del lado de la Constitución y las leyes o del lado del presidente de facto y de su régimen.

Enrique Meléndez / especial ND

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