Veamos algo de teoría para ubicarnos en el contexto venezolano, ya que la gran mayoría apuesta a una salida pacífica, lejos de la plomazón y los muertos. Y, según los propios expertos, todo pasa por diálogo, negociación y acuerdos con mediación incluida. De lo contrario es plomo, muertos y no se sabe qué cosa. El final, por esta última vía, además de impredecible es costoso en vidas, en futuro, en todo.

Muy por encima, revisemos lo siguiente: “para entender la teoría del conflicto es necesario tomar como centro de estudio a los seres humanos, quienes intrínsecamente tenemos conflictos que por lo general trascienden a nuestro entorno social y que se ven reflejados en la sociedad”. Es decir, los conflictos siempre son entre seres humanos. Los hay entre perros y gatos, pero salvo a Animal Planet no le interesan a más nadie.

Es el mismo orden de ideas, “probablemente la negociación es la forma más antigua para resolver conflictos, por lo que se la puede considerar como una realidad de la vida cotidiana. Es una forma básica para lograr acuerdos desde las cosas más sencillas hasta aquellas extremadamente complejas, en base a la existencia de intereses comunes pero también opuestos de las partes en disputa, en la cual cada uno de nosotros, como actores involucrados en un conflicto, de una u otra forma somos negociadores, procesos que se evidencian y visualizan todos los días a diferentes niveles donde a cada momento debemos negociar hasta el punto de hacerlo tan comúnmente que no nos damos cuenta que lo estamos haciendo.

En la negociación las partes aceptan sentarse a la mesa a negociar cómo resolver su conflicto, sin regulación jurídica directa a la que se sometan. El proceso puede ser más o menos elaborado y por lo general puede existir un facilitador que cuente con el reconocimiento de las partes para jugar ese papel”.

Y hay más: “los procesos de diálogo tienen muchos aspectos en común con la negociación, ya que en los dos procesos las partes frente a frente exponen sus ideas y criterios con respecto a un aspecto de interés común. Sin embargo hay que mencionar que los procesos de diálogo no siempre se motivan por la resolución de un conflicto, es decir que sin necesidad de existir confrontación y controversias sobre los temas a dialogar las partes pueden participar de este proceso, pero es relevante acotar que las técnicas y metodologías de la negociación son aplicables en los procesos de diálogo ya que éstas son conducentes a facilitar procesos brindando a las partes herramientas que agilicen y sustenten el diálogo”.

Sigue: “de forma general podría asumirse a la mesa de diálogo como el espacio donde los actores de un conflicto se enfrentan en un proceso de negociación, es decir que son complementarios como espacio y técnica.

Dentro de este tema hay que resaltar que el objetivo primordial del diálogo es generar o propiciar espacios de confianza entre los actores de un conflicto a través de la comunicación y el intercambio fluido de información, en el caso de la negociación, esta herramienta está encaminada a la búsqueda de resultados expresados en acuerdos que sean aceptados, suscritos y cumplidos por las partes”.

Hasta llegar a la mediación: “existen ciertos criterios, ciertos requisitos para participar en una mediación.

• Existencia de acuerdo entre las partes para asistir a la mediación o una solicitud a un centro de mediación autorizado por una de las partes.

• Capacidad para transigir.

• La mediación debe versar sobre materia transigible.

• Voluntad para participar del proceso.

Dentro de este proceso alternativo de manejo de conflictos hay que reconocer la figura y el rol que juega el tercero imparcial llamado mediador dentro de una negociación asistida”.

Ahora viene lo bueno. Los puntos sobre la mesa para alcanzar un acuerdo viable que deje trabajar al país, retomar la paz y ponerle un rumbo cierto hacia el desarrollo al tierrero que va dejando al chavismo.

Por el gobierno: que la oposición deje la calle, que dejen el escándalo a nivel internacional, que no denuncien más casos de corrupción, derechos humanos, narcotráfico y contrabando.  O constituyente o guerra. Que dejen a Maduro en la silla hasta cuando toca y si descuidan seguimos. Que la Asamblea Nacional no destituya a nadie ni arranque con ataques de decencia y honorabilidad contra líderes del gobierno y de los Poderes Públicos. Olvidar casos de violación de Derechos Humanos. Los presos políticos bien presos están. Queremos quedarnos en el país, pero sin persecuciones ni peligros de descabezamientos callejeros. Que la oposición nos haga el trámite de eliminar la búsqueda de organismos internacionales y esas listas de sanciones de Estados Unidos. Que nos dejen en el poder de manera compartida o que podamos seguir adelante en oposición con  nuestro partido y proyecto compartiendo gobernaciones, tribunales, concejos municipales. Congelamiento de todas las investigaciones a futuro. Y que nos quieran mucho. Y que también quieran a mi comandante. Por ahí va la cosa.

Por la oposición: elecciones generales ya. Nada de constituyente. Maduro se va este año. Calle, calle y más calle. No se suspenderán las protestas mientras se dialoga. Todos los presos políticos ya a la calle. Justicia a los funcionarios culpables de violar Derechos Humanos, corrupción, narcotráficos, asesinatos, control  de colectivos criminales, contrabando, abuso de poder. Nuevos nombramientos en TSJ, CNE, Poder Moral con clara independencia del partido de gobierno. Fin a la relación de entrega con los cubanos. Fin de regalías a islas y territorios vendidos. Cambio radical de las políticas económicas. Guardar en La Habana el proyecto Constituyente. Al menos un cronograma electoral completo y público desde gobernaciones hasta presidenciales con fecha cierta. Nada de compartir el poder a modo de cogobierno una vez y acordada la salida. Revisión de cuentas fiscales, de Pdvsa, negociaciones y compras, acuerdos internacionales. Revisión de fortunas ilícitas y claramente sobrevenidas. Mediadores y facilitadores independientes y nombrados por ambas partes de mutuo acuerdo.

Todo listo. Agarre su cartilla, métase un crucifijo debajo de la lengua, lea la chuleta que está al comienzo de esta nota y pida su incorporación a la mesa.

¡Suerte! ¡Mucha suerte¡ La fuerza está contigo.

Fuente: Teoría y Práctica de la negociación. Revisión de literatura. FAO y EASYpol.

erojas@eluniversal.com

Twitter: @ejrl

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