Un pozo sin fondo. En eso se han convertido las cientos de empresas públicas que al cobijo del chavismo nacieron o fueron adquiridas, vía confiscación o expropiación; por el Estado y las cuales pese a que el año pasado recibieron del presupuesto nacional 6,1 billones de bolívares (22.100 millones de dólares, de acuerdo con la tasa de cambio promedio de 276 bolívares por billete verde calculada por la firma Ecoanalítica a partir de los tres tipos de cambios vigentes en el país) mostraron unos niveles de producción bajos, los cuales explican por qué cerraron con unas pérdidas de 1.2 billones de bolívares (4.400 millones de dólares).

Por Juan francisco Alonso / Diario Las Américas

Los montos anteriores superan a lo destinado en el mismo período por el Gobierno para la salud, la vivienda, la educación y la seguridad social en conjunto. Así lo denunció Transparencia Venezuela, en su informe “Empresas Propiedad del Estado en Venezuela: Un modelo de control del Estado”, en el cual denunció que la política industrial puesta en marcha durante el gobierno del fallecido Hugo Chávez y continuada por su sucesor, Nicolás Maduro, es una de las responsables de la grave escasez de alimentos, medicinas y otros productos que padece el país y además lo ha transformado en una cleptocracia.

“Hace 18 años Venezuela tenía 74 empresas propiedad del Estado, hoy el número llegó a 526 empresas y sigue creciendo, porque todos los días nos encontramos con una nueva o el Gobierno anuncia la creación de otra como ocurrió ayer (el miércoles) (…) Hay empresas de todo tipo propiedad del Estado, sin embargo, nuestra situación actual es de escasez es también en todos los sectores. No tenemos cabillas, no tenemos leche, la mayoría de las torrefactoras están en manos del Estado y sin embargo la escasez de café es de más de 80%”, denunció Mercedes De Freitas, directora de la organización, luego de la presentación del reporte.

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